VER EL PDF
LEYLA PEÑA
lpena@tsjnews.com
El año 2010 comenzó con una situación que nos aflige mucho.
El espíritu de solidaridad está a flor de piel ante la devastadora situación que vive Haití.
Luego del terremoto de 12 de enero, Puerto Príncipe se ha convertido en un escenario de desolación, caos y desesperanza.
Por primera vez en mucho tiempo, la comunidad internacional se ha volcado a ver la realidad de un país que ha sido ignorado por muchos años.
Poco se ha hecho en el pasado para dirigir la atención hacia esta empobrecida nación. Y no cualquier nación pobre, porque pobre son muchos de nuestros países.
Es una pobreza degenerativa, en donde 80% de la población vive en extrema pobreza.
Haití es un país deforestado, sin recursos, sin infraestructura, sin autoridad, sin sistemas, sin estructuras y sin un gobierno que funcione.
Esta falta de gobernabilidad y de cooperación internacional ha causado que los haitianos busquen cualquier vía para sobrevivir de manera voluntaria. Es tierra de nadie. Es una tierra sin dolientes.
La comunidad internacional ha respondido de manera ejemplar porque en materia humanitaria podemos decir que nos queda una chispa de sensibilidad ante la desgracia ajena.
Cuando se pueda restablecer un poco de “normalidad”, si es que eso es posible, y poco a poco desaparezca la presencia internacional, el panorama de la reconstrucción es sombrío.
Se necesita una enorme disposición, un gran compromiso y una gran voluntad política para levantar a este país de los escombros.
Históricamente esto no ha sucedido.
Entonces el futuro es incierto. La reconstrucción de Haití debe ser impulsada por un esfuerzo masivo colectivo para que esta población pueda levantarse y no se hunda más en el precipicio.
La comunidad internacional tiene el compromiso de depositar su confianza en esta gente y apostar en la nación haitiana invirtiendo en un desarrollo sostenido y a largo plazo. El momentum no debe parar allí; debe aprovecharse.
La ayuda no consiste sólo en erigir estructuras sino también en llevar esperanza y aliento a la vez que restauran la dignidad humana.
El terremoto ha servido también para sacudir y sacar de la inercia al resto del mundo. La reconstrucción debe ser responsabilidad de todos.
Con sentimientos mixtos ante esta desgracia, La Jornada Latina arriba a su primer aniversario de circulación en Pittsburgh.
Nuestra presencia es gracias a que somos favorecidos con su receptividad. Esperamos seguir nutriendo esta relación y seguir afianzando nuestros lazos con ustedes, los lectores, nuestros anunciantes, colaboradores y relacionados.
En esta edición, y como bono adicional, tenemos la oportunidad de ofrecerles una cobertura especial de Panamá.
Con certeza podemos afirmar que más que un canal interoceánico, Panamá ofrece otras riquezas dignas de explorar.
Esperamos que disfruten esta edición, no sin antes reiterar nuestro agradecimiento por la oportunidad que nos brindan al arribar en febrero de 2010 a nuestro primer año con ustedes.
![]()
Comunidad de duelo por muertes de latinas destacadas
Rosita Gamarra-Thomson murió el pasado 16 de diciembre en Nueva Jersey mientras visitaba a sus parientes. Gamarra-Thomson participó activamente en la comunidad hispana de Pittsburgh y fue miembro del Coro Latinoamericano por muchos años. (Cortesía de LACU) |
Salomé Gutiérrez baila un tradicional baile peruano. (Cortesía de LACU) |
ALEJANDRA QUEZADA-CROWDER
aquezada@tsjnews.com
PITTSBURGH, PA — El pasado mes de diciembre fue desafortunado para la comunidad hispana en la región del oeste de Pensilvania, luego de que dos destacadas mujeres murieran en diferentes circunstancias.
Las muertes de Salomé Gutiérrez y Rosita Gamarra-Thomson embargan de tristeza a la comunidad latina de Pittsburgh, la cual está de duelo tras sus fallecimientos.
El pasado 12 de diciembre, a la edad de 63 años, falleció la señora Salomé Gutiérrez, luego de su convalecencia tras ser atropellada antes del Día de Acción de Gracias en el South Side. Salomé, de origen peruano, contaba con el aprecio y afecto de la sociedad hispana de Pittsburgh.
Fue una mujer dedicada a la educación, tanto en su país de origen como en la Universidad de Pittsburgh, donde enseñó quechua y aymara y fue parte importante en la promoción de la cultura hispana en la comunidad.
Marisol Wandiga, presidente de la Unión Cultural Latinoamericana (LACU) la recuerda con cariño: “Salomé era una persona increíble.
Para LACU - fue una de las fundadoras- y con un amor incansable ayudó siempre a que LACU cumpliera su misión de difundir y promover la cultura latina.
No sólo educó a la comunidad por más de 30 años sobre la cultura andina, pero también sirvió como ‘mamá’ para muchos latinos al llegar a Pittsburgh, perdidos, tristes y buscando un poco de ese calorcito nuestro.
Por muchos años fue la anfitriona de la mejor fiesta de despedida de año en Pittsburgh. Me siento muy orgullosa de haber sido su amiga por muchos años y de haber formado una parte importante de su vida”, expresó.
La Unión Cultural Latinoamericana y el Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Pittsburgh le dedicarán el Trigésimo Aniversario del Festival Latinoamericano y del Caribe a Salomé Gutiérrez a manera de tributo póstumo.
Otros que la conocieron y compartieron con ella, como Enrique Billa, del comité organizador de la Feria al Servicio de la Comunidad, la partida de Salomé es un hecho difícil de superar.
“Perdimos no solamente una líder de los latinos en Pittsburgh, pero también una queridísima amiga y hermana”, dijo.
Asimismo, en el mes de diciembre falleció Rosita Gamarra-Thomson a los 63 años. Rosita se especializó en estudios de la mujer peruana y las tradiciones de curación en los Andes.
Trabajó con los ancianos indígenas quechua, con quienes compartía su herencia e incluso fue nombrada una de ellos e iniciada como curandera en la tradición de sus ancestros en 1978.
Rosita se distinguió por ser una guía espiritual para muchos, además de participar activamente en la comunidad hispana de Pittsburgh.
Formó parte del Coro Latinoamericano por muchos años y enseñó clases de yoga de bajo impacto en el centro para personas de la tercera edad “Monroeville Senior Citizens Center”. Gamarra-Thomson murió el 16 de diciembre de 2009 durante una visita a sus familiares en Nueva Jersey.
Descansen en paz Salomé Gutiérrez y Rosita Gamarra-Thomson.
![]()
Simplemente Kenia
Resuenan los ritmos festivos brasileños en Pittsburgh

VÍCTOR RUIZ
viridianno@hotmail.com
PITTSBURGH, PA — Al escuchar una canción cantada en portugués, de inmediato se piensa en Brasil, tal vez porque se trata del país más grande suramericano y el único de todo el continente donde se habla ese idioma.
A pesar de esta diferencia, los brasileños comparten el mismo espíritu festivo característico de sus vecinos del sur, igual que con los del Caribe.
La música brasileña ha influenciado a toda la cultura de América Latina con su ritmo festivo y armonía característica, y es gracias a sus compositores e intérpretes que Brasil tiene un lugar singular en la historia de nuestra cultura.
Pittsburgh tiene la suerte de que, a pesar de contar con una cantidad limitada de latinos, se puede disfrutar de una vasta diversidad cultural por la presencia de artistas de casi todos los países latinoamericanos.
Aquí tenemos la posibilidad de escuchar en vivo cada semana a algunos de los mejores exponentes actuales y así estar en contacto con nuestras raíces culturales. Una de ellas es Kenia Ashby.
Kenia Ashby nació en la ciudad de Nova Iguacu en el estado de Rio de Janeiro, donde vivió hasta la edad de seis años. Posteriormente vivió en Copacabana y en Niteroi, estado de Rio de Janeiro.
En donde creció, se nutrió al estar en contacto con el movimiento cultural de los 70’s. En 1980 Kenia Ashby arriba a Estados Unidos y comienza una destacada carrera como intérprete, principalmente de música brasileña.
Ashby cuenta con una fina producción discográfica de 6 discos como solista y muchos más como invitada especial. Su último CD, llamado “Simply Kenia”, fue distinguido como el mejor del 2009 en la categoría de Artista Brasileña Residente en Estados Unidos por la prestigiosa “Brazilian Press Award” de Fort Lauderdale, Florida.
Para la edición del 2010, Kenia ha sido nominada nuevamente por esta organización en varias categorías.
Una de estas dos nuevas nominaciones fue ganada gracias al éxito de su más reciente producción en vivo, “Kenia canta Dorival Caymmi”, a la cual pude asistir y constatar así que contamos aquí con una auténtica cantante especializada en el estilo del choro y el bossa nova.
Dorival Caymmi es considerado uno de los cantautores que más influyó a los cantantes de bossa nova.
Para este concierto, Kenia acertó en hacerse acompañar por la guitarra especializada de Eric Sussoeff, el bajo eléctrico de Leo Traversa, el piano de Fernando Merlino y la percusión del ya legendario Airto Moreira, quien tuvo una participación especial dentro del programa.
Posterior al concierto, Kenia y los músicos que la acompañaron, aprovecharon para visitar el estudio de grabación y plasmar en una nueva producción discográfica el trabajo dedicado a la música de Dorival Caymmi, el cual no tiene un nombre especifico aún y cuyo lanzamiento está programado para marzo del 2010.
Para más informaciones sobre esta artista, visite su sitio Web: www.kenialive.com.
![]()
VER EL PDF